HISTORIA
Un nombre francés, una preparación argentina
El nombre "provenzal" viene de la Provenza, la región del sur de Francia. Pero la provenzal argentina tiene muy poco que ver con lo que se cocina allá. En la Provenza, la preparación original lleva ajo, perejil, anchoas y aceitunas — una mezcla mediterránea compleja. La versión argentina simplificó radicalmente: quedaron solo ajo y perejil.
La simplificación no vino de Francia. Vino de la inmigración italiana de fines del siglo XIX y principios del XX. Los italianos ya usaban ajo y perejil picados como base de sofrito y terminación — una práctica que en la cocina francesa se llama persillade. En Argentina esa costumbre se fusionó con el aceite de la cocina criolla y se convirtió en salsa de terminación universal.
¿Y la gremolata? Es la prima italiana: ajo + perejil + ralladura de limón. Misma familia, distinto acento. La provenzal argentina decidió no llevar cítrico — y esa ausencia la hizo más neutra y más versátil. Va con todo precisamente porque no compite con nada.