HISTORIA
Cómo los italianos inventaron un condimento argentino
Entre 1880 y 1920, más de dos millones de italianos llegaron a Argentina. Muchos venían del sur — Nápoles, Calabria, Sicilia — y trajeron la pizza consigo. Pero la pizza que podían hacer acá no era la misma: el aceite de oliva era caro o inexistente, las hierbas frescas del Mediterráneo no crecían igual, y los ingredientes disponibles eran otros.
Lo que sí había era orégano seco (que crecía bien en el Litoral y se conseguía barato) y ají molido del NOA (el picante local). Los pizzeros de Buenos Aires empezaron a mezclar estas especias y disolverlas en aceite para pincelar la pizza recién salida del horno. Le pusieron "chimichurri pizzero" — tomando el nombre del chimichurri de carne pero adaptándolo al mostrador de la pizzería. Cada uno le agregaba lo suyo: pimentón, ajo, perejil.
La versión seca de esa mezcla — para espolvorear directamente sobre la salsa antes de hornear — se empezó a vender como "adobo para pizza". No hay un inventor ni una fecha exacta. Fue una evolución colectiva: la respuesta de toda una comunidad de inmigrantes al problema de hacer pizza con lo que había. Hoy es tan argentino que muchos no saben que la pizza napolitana original no lleva nada de esto.